Madre por un instante, protectora y guía por 11 años, insistiendo en buscar mejor calidad de vida, educación, comida y salud para mi Madre e Hijo. ¿Será pecado? en mi caso pareciera que sí «me fui de mi país» para conseguir afuera lo que mi propia tierra me nego.
Ahora soy la malvada del cuento, etiquetada egoísta, irresponsable, inconsciente y sobre todo «puta» ¿Irónico verdad? Sólo aquél, el de allá arriba sabe cuánto lo estamos intentando, nosotros los emigrantes, mujeres, hombres, jovenes esa generación bonita que alguna vez tuvo Venezuela.
Hoy madre de paso, un crédito abierto y un vil recuerdo de esa niñes que ahora sin memoria, sentimiento ni respeto alguno que le sembro con palabras (el hijo de su madre llamado padre, a mi hijo) una traición bastarda e injustificada.
A pesar de todo sigo llena de esperanza, amor y dolor con el único propósito de seguir sobreviviendo en algún lugar del mundo, para Insistirle a mi hijo desde la distancia que NO SE PIERDA DE SI MISMO porqué…
¡La justia divina está por llegar! y mientras pasa el tiempo qué abra los ojos y abrace esos recuerdos con «mamá» buscando la verdad, preguntado porqué sólo así VOLVERA DE NUEVO A VIVIR.

Deja una respuesta